La boda de Maria y David

Ser fotógrafo de bodas en Zaragoza es un reto. Lo es porque muchas veces ya has ido a esa iglesia o a esa finca a hacer fotos, y tienes que esforzarte por sacar cada vez imágenes nuevas, te exige máxima creatividad, y supongo que por eso nos gusta tanto.

Era la noche de San Juan, María y David disfrutaron de su boda como niños, lo podéis ver en las fotos, siempre con una sonrisa de oreja a oreja, pero claro, ellos son así de diario. Espero que se os cumpla el deseo que escribisteis esa noche….

Fotógrafo de vacaciones

Soy fotógrafo por vocación, eso lo tengo claro. Por eso voy siempre con una cámara, por eso mis vacaciones no son dejar la cámara de fotos en Zaragoza y descansar de mirar el mundo, es mi forma de relacionarme con él. No lo entiendo de otra forma. Trabajo y vocación van siempre de la mano.

Este post habla de mis vacaciones, de mis vacaciones con mis amigos, de hecho pretender ser un pequeño homenaje a ellos, por aguantar mis clics continuos. Formentera es una isla increíble, el fotómetro de la cámara flipaba con la cantidad de luz que había, en serio. Ha sido una experiencia única, también era la primera vez que viajamos con una niña pequeña, Clara, la hija de Ángel y Bea, y la verdad que ha sido una bendición, solo espero que no haya aprendido nada de nosotros!

El viaje hasta allí lo hicimos divididos, Armando, Pablo (Sara, se quedo con las ganas) y el que escribe nos la jugamos a viajar en Vespa (si, Ferry de por medio, claro) y el resto fueron en avión y en coche (Dani, dudo hasta el final) tuvimos anécdotas para dar y tomar…

Compartimos casa en Formentera, cerca del faro de La Mola, un sitio espectacular. Y Formentera nos tocó a todos, espero repetir algún día, seguramente con más críos de por medio, más kilos, menos pelo y las mismas motos. Con los mismos amigos, por supuesto.

Espero que os guste este post, el más sincero que he hecho nunca.

La preboda de Carmina y Pablo

Carmina, Pablo, Minuca, Ría, Indie y Teo. De preboda al Pirineo, todos juntos, con baño en el Gállego incluído. Y después de todo, un picoteo por cortesía de Minuca, por cierto, gracias por hacernos el viaje más ameno! Y a Carmina y Pablo, qué decir, gracias por confiar en nosotros con los ojos cerrados, por los buenos momentos y por que no decirlo, por los fotones que nos habéis dado! La fotografía de boda cobra sentido con parejas como vosotros, un abrazo muy fuerte!