La boda de Carmina y Pablo

Una de esas parejas que todo fotógrafo de bodas debería tener por lo menos una vez por temporada. Con unas ganas locas de hacerse fotos, con confianza total en mi trabajo, y con la sonrisa al fin del mundo. Si a eso le sumas que te invitan a cenar a su casa…. pues el trato es redondo.

Aquel día llovía. Carmina llevaba un velo muy especial, que sabía que le gustaría a Pablo. Pero el momento de clímax llegó cuándo la novia en mitad de la ceremonia, se volvió hacía Pablo y se lanzó a cantar…. Primera vez en mi vida, y en bodas he estado en unas cuántas…. decir emocionante es decir poco…. alguna que otra amiga de la novia también se lanzó a cantar aquella canción de Oh Happy Day… eso si, bastante peor que Carmina!!!1

Gracias de verdad, no sólo a vosotros, sino a vuestras familias, por las continuas muestras de cariño y respeto hacia nuestro trabajo, la temporada de bodas se me ha hecho muy corta gracias a gente como vosotros.

Sé que seréis muy felices. Espero haber puesto mi granito de arena cuándo dentro de unos años miréis el álbum….