Preboda en blanco y negro, en el Pirineo, Vanesa y Jesús

Preboda en blanco y negro en el Pirineo, la decisión estaba clara.En cuatro días Jesús y Vanesa se casan, El Pirineo, Biescas, es para ellos su punto de conexión, dónde intentan escaparse cada vez que pueden. Así que blanco y en botella, lo de blanco y negro vino después. De hecho, cuándo me preguntan siempre suelo decir que me considero fotógrafo en color, aunque de vez en cuándo me gusta como la fotografía me sorprende, y aquí estoy, con un reportaje íntegro en blanco y negro, creo que la experimentación es parte esencial del aire de un fotógrafo, es parte del alimento, sólo queda encontrarse con la gente adecuada que te deje experimentar, y esos fueron Jesús y Vanesa, que me parece que se la van a preparar buena en Botorrita

Las prebodas siempre me resultan más difíciles, creo que hay un trabajo importante de búsqueda de localizaciones, siempre que tengan un sentido para la pareja, y también hay una labor muy particular que es hacer que la pareja se sienta cómoda y se divierta, ya que al contrario que en las bodas, aquí no ocurre nada. Me considero un fotógrafo documental de boda, es decir, me gustan contar las historias que allí suceden, los nervios, las emociones, las vivencias, las personas comportándose como personas… Es decir, no soy un fotógrafo de posados, es por todo esto que a las prebodas siempre voy nervioso, por estar a la altura.

Dicho esto, fue una mañana perfecta, eso sí, al final dimos unos buenos paseos, ya que había localizado varios sitios por el Pirineo que ya conocía y quería asegurarme hacer fotos en todos, así que tocó andar un poco. Vanesa y Jesús se dejaron llevar por mi cabeza, por mi mundo interior, por todo aquello que construye mi cerebro cuándo me escondo detrás de la cámara. Esa es mi forma de relacionarme con el mundo, la fotografía como espejo, pero también la fotografía como ventana.