Boda en el Pirineo, historia de una ventana

Lloverá o no lloverá… en estas se debatía Laura, minutos antes de bajar de su habitación del hotel. Estábamos en Labuerda, muy cerquita de Aínsa, con la Peña Montañesa de fondo, un cielo increíble, tan increíble que finalmente llovió, eso sí, 5 minutos, lo suficiente para asustar, a todos menos a Laura, por esta y muchas más cosas una mujer muy valiente. A todo esto a Alberto le veíamos de reojo asomado a la terraza. Los dos fumaban, momentos de tensión, pero siempre con la sonrisa en sus caras. Son dos grandes, me dije. Al final salió el sol y acabaron el la piscina, ya ves, historias de boda. Ellos y sus familias, parte amigos míos de mi paso por la prensa local, nos trataron como si fuéramos invitados a la boda, y esas pequeñas cosas son las que no se olvidan. Gracias Laura y Alberto por todo. Esta vez no pienso ensuciar el texto con mil palabras de fotografía de boda y todo eso para cumplir con las normas SEO y todas esas sandeces. Ale.

Un día en el embarazo de Tamara y Roberto

Nunca he hecho una sesión de embarazo o premamá. Tamara, fotógrafa gallega, vino a hacer prácticas conmigo a Zaragoza, y desde entonces hemos labrado una buena amistad. Un día me llamó para contarme que estaba embarazada de gemelos, y que quería que yo le hiciese unas fotos, a lo que le conteste que no, que ella ya sabía que no hacía ese tipo de fotos, pero Tamara es insistente, y el encanto de Galicia hizo el resto.

Siempre he dicho que mi trabajo tiene momentos de gran emoción, este fue uno de ellos. Estar con Tamara y Roberto (qué gran tipo, por cierto, carallo!!!) ha sido una lección en muchos aspectos, pero lo que más me impresionó fue la hospitalidad de ellos y de sus familias, me trataron como a uno más de la familia, dejando a mi cámara y a mi hacer lo que quisiéramos. ¡Cómo comí en esa casa! Gracias de verdad por dejar estar un día en vuestras vidas, un día en vuestro embarazo.

Sé que este jueves ya le ingresan, van a ser gemelos y por lo tanto es embarazo de riesgo, pero sé que irá todo bien, así que nos vemos pronto otra vez, sed muy felices muchachos!

Preboda en el norte, Amparo y Alejandro

Para un fotógrafo de bodas que ha nacido en San Sebastian, proponerle hacer un reportaje de preboda allí es algo sensacional. Si a eso se le suma la predisposición absoluta de la pareja, en este caso de un trio, Apollo, el chihuahua fue parte fundamental en el reportaje, y también parte importante de la familia. Me impresionó como disfrutaron de verle correr por las arenas de Zumaia. Pronto será la boda, y la motivación está por las nubes. Además, comimos en la parte vieja, ¿qué más se puede pedir?

Gran Torino, la postboda

Natalia es fotógrafa, y José Manuel tiene un Ford Torino GT, así que la idea de la postboda estaba clara. Lo complicado fue encontrar una localización que le fuera al coche, y creo que al final lo logramos. La labor de localizar es importante para el fotógrafo de bodas, ya que puede personalizar mucho las imágenes, más ahora que la fotografía de boda esta adquiriendo unas dimensiones muy interesantes. Gracias a Natalia Y a José Manuel por la disposición, por cierto, no sé si os he contado que el coche lo podéis alquilar para boda o para cualquier otro tipo de sesión fotográfica, la verdad es que es alucinante…